El
paciente CB, al ingresar al consultorio acompañado
de una amiga que lo encuentra agresivo, presenta alteraciones del
comportamiento, refiere que es el hijo de Dios, revelación divina que había
tenido mientras se afeitaba, se considera la reencarnación de Cristo y dice que
deberá juzgar a todos cuando llegue el fin del mundo; se presenta consciente, orientado y colaborador
de manera parcial.
Presenta
un aspecto adecuado, manifiesta ansiedad flotante-intensa, humor expansivo, es
decir expresa matices de nostalgia, de desaliento, estado de tristeza
patológico, acompañado de un sentimiento de desvalorización de sí mismo, de
pesimismo, de cansancio. Refiere prodigalidad, es decir, que malgasta su dinero
con ligereza, cambia de tema de manera constante y sin motivo (pensamiento
ideofugitivo), se presenta relajado, sin tensión alguna (distendido), evidencia
un estado psicopatológico caracterizado por delirios de grandeza, poder,
riqueza u omnipotencia (Ideación megalomaniaca), tiene rasgos narcisistas por
lo que sobreestima sus habilidades y tiene una necesidad excesiva de admiración
y afirmación. Sus juicios y razonamientos no son conservados, no tiene
conciencia de su enfermedad. Siente celos por su hermano menor y se considera
la oveja negra de la familia. Manifiesta que dos o tres días antes de haber
sido internado había consumido haschis.
No hay comentarios:
Publicar un comentario